CÓMO MANEJAR LOS PENSAMIENTOS
INTRUSIVOS EN EL TOC
¿Has jugado alguna vez con un boomerang?
Si estuviéramos en terapia, probablemente me dirías algo parecido a esto:
“Sé que este pensamiento no tiene sentido… pero viene una y otra vez. Y me asusta. Quiero que deje de venir.”
Eso que describes tiene un nombre: son pensamientos intrusivos.
Los pensamientos intrusivos (PI) son pensamientos, ideas, imágenes o impulsos mentales no deseados que aparecen de forma automática e involuntaria en la conciencia y generan un alto malestar emocional, sobre todo cuando la persona intenta rechazarlos o eliminarlos.
No los eliges tú. No los buscas. Y precisamente por eso molestan tanto: porque sientes que tu mente va por libre y que has perdido el control sobre ella. Y eso puede que sea de las cosas que más acojona, con permiso de la expresión.
El problema empieza cuando esos pensamientos dejan de ser “algo que pasa por tu mente” y empiezan a sentirse como “algo que habla de quién eres”.
Y entonces aparecen interpretaciones muy duras hacia ti mismo:
- “No debería pensar esto.”
- “¿Y si esto dice algo horrible de mí?”
- “Si lo pienso… ¿será porque en el fondo quiero hacerlo?”
Ahí es donde el pensamiento gana fuerza y empieza a doler de verdad.
APRENDIENDO A GESTIONARLOS
Los pensamientos intrusivos pueden adoptar muchas formas: miedo a hacer daño (a los demás o a uno mismo), dudas constantes, imágenes violentas o sexuales, ideas que van justo en contra de tus valores.
Por eso generan tanta angustia y malestar. Suelen tener un contenido bastante desagradable.
Sin embargo, es importante recordar algo fundamental: tener pensamientos intrusivos es una característica del ser humano. A todo el mundo, todos los días, le llegan pensamientos intrusivos sobre diferentes temas.
No es algo que podamos elegir voluntariamente tener o no tener. No es un botón de encendido o apagado. Aunque pensándolo mejor, sería increíble poder funcionar así. Sobre todo al irse a dormir.
Para poder manejarlos, tenemos que aprender a cambiar cómo nos relacionamos con ellos, en lugar de intentar controlar que aparezcan o no aparezcan.
RECUERDA:
- Un pensamiento X no te define.
- No dice nada malo de ti como persona
- No implica intencionalidad.
- No te identifiques con su contenido.
Se llaman intrusivos porque entran sin permiso. Nada más. Son como notificaciones, mensajes que te llegan al móvil. Te quieren avisar de algo, pero tú puedes decidir no prestarle atención en ese momento porque es mas interesante la serie que estás viendo. Imagínate tener que responder a todos y cada una de las notificaciones que nos llega al móvil. Qué horror.
En el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) —y en otras problemáticas con sintomatología similar— el problema no es el pensamiento en sí, sino el miedo que se crea alrededor de él y la lucha constante por deshacerse de algo que, cuanto más se rechaza, más insiste en volver.
Por eso digo que los pensamientos intrusivos funcionan como un BOOMERANG: cuanto más lejos intentas lanzarlos, con más fuerza regresan.
¿Por qué aparecen los pensamientos intrusivos en el TOC?
Nuestro cerebro está diseñado para protegernos de los peligros que atentan contra nosotros. Todo el tiempo está buscando posibles peligros, incluso donde no los hay, por si acaso. No vaya a ser.
Cuando decimos que una persona “tiene TOC”, significa que este sistema de alarma está demasiado sensibilizado (hiperactivado). Salta con demasiada frecuencia e intensidad.
Entonces aparece el pensamiento y la mente interpreta algo así como:
“Cuidado. Esto es peligroso. Hay que eliminarlo. Hay que asegurarse de que no es real. No quiero ni pensarlo. Qué horror. Quítalo. Elimínalo”
Y sin darte cuenta, comienzas a entrar en un bucle que se refuerza continuamente:
Pensamiento desagradable→ ansiedad y angustia → intento de eliminarlo → el cerebro aprende que hay que estar atento por si vuelve → vuelve a aparecer el pensamiento intrusivo → y tú vuelves a luchar intentando eliminarlo → el bucle se retroalimenta → cada vez sufres más.
Con el tiempo, este proceso se acaba automatizando. Ya no es una cuestión de que tú elijas reaccionar así, si no que tu mente lo hace sola.
Entonces… ¿CÓMO PUEDO CONTROLAR LOS PENSAMIENTOS INTRUSIVOS?
No se trata de controlarlos, ya que los pensamientos no son verdades, ni órdenes, ni intenciones. Son eventos mentales que plantea tu cerebro, como una posibilidad entre tantas otras (solo son posibilidades mentales, no reales) y que igual que aparecen… también desaparecen.
En terapia, suelo usar esta metáfora: los pensamientos son los trenes que entran en una estación. Y tú eres el pasajero que decide en cuáles se monta (prestarles atención), y cuáles deja pasar porque no le conviene.
El trabajo terapéutico no consiste en luchar contra ellos, sino en cambiar la relación que tienes con lo que aparece en tu mente.
En resumen:
- Cuanto más luchas contra el pensamiento, más lo refuerzas, y más aparece.
- Observarlo sin reaccionar es mucho más eficaz que intentar eliminarlo, porque paradójicamente, acaba desapareciendo cuanto menos atención le presto.
- La incomodidad que genera el pensamiento se puede aprender a sentir sin necesidad de comprobar, evitar o tranquilizarte de inmediato para rechazarlo o eliminarlo rápidamente.
- Pensar algo no significa querer hacerlo ni mucho menos que vaya a ocurrir, no tenemos ese poder mágico, si no, ya me habría tocado la lotería en un par de ocasiones como mínimo.
Por eso, el objetivo no es dejar la mente en blanco ni que nunca aparezcan más pensamientos intrusivos. Más bien se trata de aceptar que puedan venir, que puedan aparecer y sin resistirme a ello, experienciar cómo van perdiendo su poder… aprendiendo a soltarlos, a dejarlos marchar, como un tren que va hasta arriba de pasajeros en hora punta y elegimos esperar al siguiente, viendo como poco a poco se aleja de nuestra visión (atención y conciencia).
*La aceptación es uno de los procesos más dificiles que se aprenden en terapia, pero sin duda, uno de los más efectivos para la vida
Si has llegado hasta aquí, intuyo que es porque los pensamientos intrusivos están condicionando tu vida. Siento mucho que estés sufriendo de esa manera. Me gustaría transmitirte algo de esperanza: los pensamientos intrusivos, el TOC, tienen tratamiento y es posible aprender a relacionarte de otra forma con tu mente. Igual que nos enseñan a ejercitar el cuerpo, porque es muy saludable, también tenemos y podemos aprender a ejercitar la mente, lo cual también resulta muy saludable.
Si quieres y necesitas aprender a gestionar esos pensamientos intrusivos en terapia, puedes ponerte en contacto conmigo, sin ningún compromiso. Estoy aquí para ayudarte.
Me puedes encontrar en terapia presencial en Madrid, en la zona Delicias, y en terapia online para toda España.
*Y si aún quieres aprender y profundizar más sobre Psicología visita mi canal de YouTube PSICOLOGÍA EN MINUTOS donde explico conceptos básicos de Psicología de manera cercana y sencilla
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JOSE FUENTES
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